En un giro digno de una serie de Netflix de bajo presupuesto, Pedro Sánchez ha decidido que, después de ocho años viajando en el Falcon oficial como si fuera el Uber personal de la familia, ahora le apetece probar el transporte público aéreo. Sí, señoras y señores: el presidente regresó de Bristol (donde su hija se graduó) en un avión comercial de EasyJet. La noticia, que según sus fans debería ser portada de todos los periódicos por demostrar su “cercanía con la gente”, ha generado una oleada de escepticismo tan grande que parece sacada de un sketch de No sé Rick, parece falso.
Porque resulta que Sánchez no viajó solo, como cualquier mortal que compra su billete en la app. No. Viajó rodeado de un destacamento de guardaespaldas que, según el vídeo filtrado (o “exclusiva”, según cómo se mire), permitieron tranquilamente que un periodista de OkDiario los grabara en secreto durante todo el vuelo. Sí. Los mismos profesionales de la seguridad que en otros viajes confiscan móviles hasta para ir al baño, en esta ocasión decidieron que “total, que nos filmen, que queda más natural”.
Uno casi espera que al final del vídeo aparezca un rótulo: “Escena interpretada por actores profesionales. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.En el metraje se ve al presidente sentado en su butaca de clase turista (o lo que sea que tenga EasyJet), con escoltas estratégicamente colocados para que nadie se acerque demasiado… salvo el cámara de OkDiario, que aparentemente tenía pase VIP invisible. Un pasajero, en un arranque de valentía digno de medalla al mérito civil, se atrevió a saludarle y pedirle una foto. La respuesta de Sánchez fue de manual de político en modo evasivo:
—«Al llegar a Madrid». Spoiler: nunca llegó esa foto. Ni selfie, ni nada. El pasajero se quedó con las ganas y con la confirmación de que, efectivamente, “No sé Rick, parece falso”.Porque la secuencia de hechos es demasiado perfecta para ser casual:
- Sánchez usa el Airbus oficial para ir a la graduación de su hija (críticas por uso privado de medios públicos).
- De repente, decide volver en vuelo comercial.
- OkDiario (medio que no es precisamente su fan número uno) consigue grabar todo el trayecto sin que los guardaespaldas intervengan.
- La familia y los escoltas comentan durante el vuelo la “exclusiva” de OkDiario (según el propio medio).
¿Coincidencia? ¿Operación imagen? ¿Montaje con extras contratados por Moncloa? Las teorías conspiranoicas están que arden en Twitter (o X, o como se llame ahora).Lo más gracioso es que, si realmente quería transmitir humildad, lo consiguió… pero al estilo Sánchez: con un séquito de seguridad que ocupa media cabina y con la oposición y los medios críticos grabando cada segundo. Es como si alguien le hubiera dicho: “Pedro, para parecer normal, haz lo que hace la gente normal… pero con cámaras y guardaespaldas que hagan la vista gorda”.
Al final, el gran ganador del día ha sido EasyJet, que ha conseguido más publicidad que con cualquier campaña. Y el gran perdedor… bueno, el sentido común de los que seguimos pensando que esto tiene más guion que un capítulo de Cuéntame cómo pasó.
Mientras tanto, en las redes solo se escucha un coro unánime: No sé Rick… parece falso. Y lo peor es que, aunque fuera verdad, ya nadie se lo cree. Misión cumplida, equipo de comunicación. O no.
La noticia que no debería ser noticia: Sánchez regresa en un vuelo comercial después de la graduación de su hija.
— TORQUES (@xaquindashervas) July 11, 2026
Sánchez tuvo, en apenas dos y media de viaje, la oportunidad de engañar a otro ciudadano más. Un pasajero se atrevió a saludarle y le pidió una foto. Él contestó:…


























































