En un país donde los récords suelen reservarse para paellas gigantes, torres humanas o el tipo que se comió 47 huevos duros en un minuto, el PSOE ha decidido elevar el listón a niveles estratosféricos. Según La Razón, la lista de militantes, cargos y allegados imputados por corrupción ya supera al número de diputados que el partido tiene en el Congreso.
¡Enhorabuena, compañeros! Habéis conseguido algo que ni el Real Madrid con sus Champions: tener más investigados que escaños. Eso sí que es «hacer equipo».
Imagina la escena en Ferraz. Un militante entra ilusionado: —Oye, ¿hay hueco para mí en las listas? —Depende, ¿estás imputado? —Todavía no, pero dame un par de semanas.
Es como si el partido hubiera convertido la corrupción en un programa de fidelización: cuantos más casos, más puntos. Y el premio gordo: una medalla Guinness y, probablemente, una comparecencia en el Congreso que se alargue más que un debate de investidura.
Categorías en las que ya compiten (y ganan)
- Más imputados por metro cuadrado de sede: Ferraz debe de tener un aura especial. Es como el Triángulo de las Bermudas, pero en vez de hacer desaparecer barcos, hace aparecer fiscales.
- Récord de «líneas rojas» cruzadas: Han cruzado tantas que ya parecen un croquis de un atasco en la M-30.
- Mayor densidad de «percepciones»: Porque según algunos, no es corrupción, es una «percepción». Como cuando percibes que te han robado la cartera pero el ladrón te dice que es un «reajuste de patrimonio».
- Imputado olímpico: Algunos llevan más causas abiertas que Olimpiadas ha habido. Y siguen en activo, claro. Porque dimitir sería de débiles.
La ardilla que recorre España saltando de imputado en imputado ya no necesita ramas: puede ir directamente de cabeza a cabeza del PSOE. Es el nuevo parque de atracciones nacional: «Corruptilandia». Entrada gratis (pagada con fondos públicos, por supuesto).
Mientras tanto, en el Congreso, los diputados del PSOE deben de mirarse entre ellos como en una reunión de Alcohólicos Anónimos: —Hola, me llamo Pedro y llevo tres años imputado. —Hola Pedro.
Y el resto del hemiciclo aplaudiendo: «¡Otro récord! ¡Otro récord!»
Enhorabuena, PSOE. Os habéis coronado campeones absolutos de la categoría «Más imputados que diputados». El libro Guinness ya tiene página reservada. Solo falta que pongan la foto oficial: un montón de carpetas rosas con el logo del partido y, de fondo, un señor con toga diciendo «vamos a por el siguiente».
España no para de sorprender. Otros países tienen escándalos. Nosotros tenemos récords Guinness. Y lo mejor de todo: que el año que viene seguro batimos nuestra propia marca. Porque en esto, como en todo, los socialistas son de los que «no se rinden».
¡Que empiece la cuenta atrás para el siguiente récord!


























































