Hay momentos en la vida de un país en los que uno se pregunta si la realidad ha decidido competir con el humor. Y entonces aparece Rosa Villacastín.
La periodista, con esa sonrisa de quien lleva décadas sobreviviendo a la tele española, se lanzó ayer a Twitter (o X, o como se llame ahora el sitio donde se pelean los españoles) a anunciar «la entrevista más esperada» de José Luis Rodríguez Zapatero. Con nombre y apellidos. Con el arroba incluido. Y con el tono de quien está compartiendo un scoop histórico.
El problema es que el arroba en cuestión no era el de Zapatero. Era @JLRZetaparo.
Sí. El de “Nacido en Fachadolid, Leones de adopción. Ex-Presidente del país antes conocido como España…”. El que lleva desde 2011 haciendo el ridículo (con talento, todo hay que decirlo) a costa del expresidente. Una cuenta parodia con cuatro seguidores y el mismo nivel de solemnidad que un chiste de cuñado a las tres de la mañana.
Rosa no solo lo recomendó. Lo presentó como si fuera el auténtico. Hoy en Manaros TVE. Por Javier Ruiz. No te la pierdas.
Y aquí es donde uno se queda mirando la pantalla como si acabara de ver a su abuela intentando hacer un TikTok de baile.
Porque no es que Rosa se haya confundido con un nombre parecido. No. Es que ha promocionado con total naturalidad a una cuenta cuya biografía empieza con “Fachadolid”. Eso no es un error de tecleo. Eso es un nivel de desconexión con la realidad que ya roza lo artístico.
La gente se ha tirado de los pelos, se ha reído, ha dudado de si las capturas eran montajes… y al final ha llegado a la misma conclusión: ninguna cuenta parodia puede superar a la real.
Porque mientras los humoristas se esfuerzan en crear perfiles falsos cada vez más elaborados, Rosa Villacastín, en un solo tuit, ha conseguido algo que ningún parodista había logrado: hacer que Zapatero parezca más creíble en su versión de broma que en la original.
Uno imagina la escena: —Rosa, ¿estás segura de que ese es el perfil? —Claro, hija, mira, pone José Luis Rodríguez Zetaparo. —Y pone “Fachadolid”… —Detalles, detalles. Lo importante es la entrevista.
Y así, sin querer, sin esfuerzo, sin ni siquiera intentarlo, Rosa ha ganado el campeonato de “la realidad supera a la ficción” de 2026. Con medalla de oro y diploma de honor en la categoría “cómo hacer que un país entero se pregunte si esto es un experimento social”.
En resumen: Rosa Villacastín no tiene nombre. O mejor dicho: tiene nombre, y lo ha usado para promocionar a un Zapatero de mentira con más soltura que muchos políticos promocionan sus propias promesas.
Y lo mejor de todo es que, probablemente, ella todavía no se ha enterado.
Ninguna cuenta parodia puede superar a la real pic.twitter.com/6zfL8VuWri
— Lupe Sánchez (@Proserpinasb) July 23, 2026


























































