En un acto de valentía periodística y aritmética que dejará boquiabiertos a los historiadores del absurdo, Cáritas ha salido al ruedo a «desmontar teorías y discursos» sobre quién ocupa realmente sus servicios. El resultado ha sido tan glorioso como un payaso intentando explicar física cuántica: «La mayoría de sus usuarios son españoles».
Ah, sí. La mayoría. Ese concepto flexible y postmoderno donde el 21% se convierte en «la mayoría absoluta» gracias a las matemáticas inclusivas de la diócesis de Ibiza y Formentera. Porque, claro, en un país donde los españoles somos… pues eso, la mayoría aplastante de la población, que solo el 21% de los atendidos sean españoles es una señal clarísima de que el problema son los autóctonos. Total, el 79% restante (77 nacionalidades distintas, según ellos mismos) debe de ser puro folklore turístico que pasaba por allí.
Es como si yo dijera: «La mayoría de los que van a mi casa son míos, aunque el 79% sean okupas de medio mundo». Pero no, aquí la culpa es de las «teorías y discursos» malvados. Esos discursos terribles que se atreven a mirar las colas de los comedores sociales, contar cabezas y sacar conclusiones racistas como «casi todos son extranjeros». Qué osadía.
La jugada maestra ha sido el titular. Alguien en la redacción (posiblemente el becario que aprobó matemáticas con un 2,5 en la ESO gracias a la «evaluación continua») decidió que «21% son españoles» era la forma perfecta de desmentir que Cáritas se dedica básicamente a atender inmigración masiva.
«¡Mirad, racistas! ¡La mayoría son españoles!» — Subtítulo: los españoles son el 21%.
Es poesía pura. Es el equivalente comunicativo a decir «no soy alcohólico, solo bebo 79 copas al día de otras bebidas». O como cuando un político dice que la economía va genial porque el paro ha bajado… entre los que todavía tienen trabajo.
Y lo mejor de todo es la foto de la rueda de prensa: tres señores con cara de «nosotros no tenemos ni idea de lo que está pasando en la calle» rodeados de micrófonos, mientras el obispo Vicent Ribas intenta mantener la compostura ante la mayor metedura de pata institucional desde que alguien pensó que regalar pisos a okupas era buena idea.
Queridos donantes de Cáritas (esos abuelitos de pueblo que todavía creen que su dinero va a viudas españolas y niños con frío): seguid donando. Total, solo es un 21% para «españoles». El resto es inversión en multiculturalismo forzado, que al fin y al cabo también es caridad. Caridad con el dinero de otros, eso sí.
En resumen: Cáritas quería desmentir. Acabó confirmando con un titular tan estúpido que hasta sus defensores más acérrimos tendrán que fingir que no lo han leído. Gracias por el show, señores. Nunca habíamos visto un desmontaje tan bien montado.
Bravo. Aplausos. Y que alguien les explique lo que significa «mayoría» antes de la próxima rueda de prensa. O mejor no, que nos quedemos sin este contenido de lujo.
Cáritas desmonta teorías y discursos confirmando que destina el 80% de los recursos a la atención de extranjeros. pic.twitter.com/bbHII2Cwy9
— Philmore A. Mellows (@PhilAMellows) July 8, 2026


























































