Queridos lectores, abróchense los ventiladores y prepárense para el fin del mundo… otra vez. Según Meteored y La Razón, un temible «domo de calor» (que suena a supervillano de cómic o a lo que pasa cuando te olvidas el pan en el horno) va a convertir España en un desierto a partir del jueves. Temperaturas de hasta 44°C. Noches que no bajan de «tórridas». ¡Socorro! ¡El Apocalipsis climático ha llegado!
O, espera… ¿julio en España? ¿Calor? ¿En verano? ¡Qué escándalo! Alguien avise a los romanos, a los moros, a Felipe II y a mi abuela, que se van a llevar un disgusto tremendo. Porque, según esta noticia, parece que hasta ahora en julio nos poníamos el abrigo de paño y tomábamos chocolate con churros en la playa mientras nevaba suavemente.
El domo de la vergüenza
El artículo habla de un «episodio» que dejará «temperaturas extremas» y «obligará a lidiar con noches tórridas». Traducción del periodismo alarmista al castellano normal: va a hacer un calor de cojones, como todos los veranos desde que el hombre pisó la península Ibérica.
En Andalucía, Extremadura o el interior de la Meseta, 40+ grados en julio no es una novedad meteorológica, es la tradición. Es el momento en el que los sevillanos salen a la calle a las 3 de la tarde solo para demostrar que son más duros que el asfalto derretido. Es cuando en Madrid la gente dice «hace bueno» mientras se les despega la suela de las sandalias.
Pero no, ahora es un domo. Suena mucho más científico y terrorífico que decir «hace sol y estamos en verano, tronco». Es como si al anticiclón de las Azores le hubieran puesto nombre de Pokémon evolucionado para que dé más clics.
🚨 Meteored avisa: España se convertirá en el Sáhara a partir del jueves con temperaturas de 44 °C.
— La Razón (@larazon_es) June 30, 2026
🌡️ El episodio dejará temperaturas extremas en gran parte del país y obligará a lidiar con noches tórridas https://t.co/HgpgedAo5f
El miedo como deporte nacional
Nos toman el pelo con estas alertas cada año. En cuanto el termómetro roza los 35, ya estamos a un paso del colapso civilizatorio. Mañana saldrán expertos diciendo que es culpa del cambio climático, de los coches diésel del 95, de que respiramos demasiado o de que los millennials no tenemos hijos (que también, pero por otras razones).
Mientras tanto, en los años 70 mis padres iban al pueblo en un Seat 127 sin aire acondicionado, con los asientos de plástico que te dejaban el culo como un chicharrón, y nadie montaba este circo. Sudaban, se quejaban un rato y seguían viviendo. Ahora necesitamos un plan de emergencia nacional cada vez que el sol decide portarse como en los últimos 3.000 años.
Consejos de supervivencia para este «Sáhara ibérico»
- Hidratación: Bebe agua. O cerveza fría, que también hidrata el alma.
- Siesta estratégica: De 2 a 6 de la tarde. Es tradición, no vagancia.
- Ropa: Lo mínimo posible sin que te multen por escándalo público.
- Evita el asfalto: Si vas descalzo, te sacan del horno directamente.
- Humor: Lo más importante. Ríete de las noticias apocalípticas. Es gratis y baja la temperatura corporal.
En resumen, queridos españoles: sí, va a hacer calor. Mucho. Como siempre en julio. El domo de calor no es nuevo; se llama verano mediterráneo. Y si Meteored y compañía siguen así, el próximo titular será: «🚨 Alerta: el sol sale por el este y calienta. Expertos advierten de posibles quemaduras».
Mientras tanto, yo me voy a la sombra con un tinto de verano. Que el domo me pille con la sangría preparada. 🇪🇸🔥
¿Y tú? ¿Ya tienes el traje de astronauta para sobrevivir al Sáhara español o sigues confiando en el abanico de toda la vida?


























































