Imagina la escena: miles de personas en la calle, banderas de España ondeando, pancartas que piden la cabeza del Gobierno, gritos de “corrupción” y “elecciones ya”, y algún que otro “Sánchez, hijo de…” que retumba por el centro de Madrid. Es sábado 23 de mayo de 2026. La “Marcha por la Dignidad” (o la marcha de “ya vale ya”) llena las calles contra la gestión del presidente.
Y mientras tanto, en el universo paralelo de Moncloa…
Pedro Sánchez aparece en TikTok, repantingado en un sofá blanco de diseño, camisa impecable, sonrisa de anuncio de dentífrico y teléfono en mano, como si fuera un influencer de 25 años que acaba de descubrir el booktok.
“Buenos días, fin de semana…”, arranca el hombre con la tranquilidad de quien acaba de fumarse un porro de lavanda orgánica.
Y va y recomienda Victorian Psycho, de Virginia Feito. Sí, has leído bien. Victorian Psycho. El título más oportuno desde que inventaron la ironía. El libro aparece en pantalla como si el destino estuviera de coña: un señorito con pinta de psicópata eduardiano mirando a cámara mientras el presidente lo recomienda como si tal cosa.
Luego pasa a La señora March (que, según él, van a hacer película) y remata con Silvia Pérez Cruz y su disco Oral Abisal, destacando especialmente la canción Moreno. Todo con gestos pausados, mirada profunda y un “me gustan casi todas las canciones” que suena a terapeuta caro.
El contraste es tan brutal que duele de la risa. Fuera: protestas, imputaciones, Zapatero en problemas, gente cabreadísima. Dentro: Pedro en modo “qué libro me leo este finde mientras el país arde”.
Es el narcisista de manual elevado a la enésima potencia. El clásico “a mí que me registren, yo sigo recomendando lecturas para Charo y canciones profundas”. El hombre que ha convertido el “esto no va conmigo” en una estética de Estado. Mientras medio país le pide la dimisión, él está más preocupado por que descubras a Virginia Feito que por descubrir por qué tanta gente está hasta las narices.
Mientras tanto, en el universo paralelos monclovita… una nueva entrega de Aló Psycho-presidente.pic.twitter.com/RKHWqimmUP
— Onvre Deconstruido (@o_deconstruido) May 23, 2026
Los haters del post lo han clavado: “Aló Psycho-presidente”. Porque sí, el apodo ya era bueno, pero recomendar Victorian Psycho el mismo día que te llaman psicópata narcisista en redes es nivel arte performativo. O inconsciencia absoluta. O las dos cosas a la vez, que en Sánchez nunca se sabe.
Total, que mientras en la calle hay cánticos y tensión, en Moncloa hay playlist de Spotify y recomendaciones literarias. España se cae a pedazos y el presidente parece que está grabando contenido para seducir a la generación Z del PSOE.
Querido Pedro: si algún día lees esto (o te lo resume alguien mientras te preparas el siguiente TikTok), una recomendación gratis y sin royalties: en vez de Victorian Psycho, prueba con El arte de la guerra. O directamente Cómo no perder el país mientras haces vídeos de sofá.
Aunque, conociéndote, lo más probable es que el próximo vídeo sea recomendando El extranjero de Camus. Total, ya vas por ese camino.


























































