Hoy, 31 de agosto de 2026, las portadas de El Debate, ABC, La Razón, El Mundo, Vozpópuli, El Español y El Confidencial no están, en su mayoría, ocupadas por el Apocalipsis climático ni por un desfile del Orgullo. Están ocupadas por Ceuta. Eso no impide que, en los laterales, en Sociedad, en Ciencia o en Economía, siga funcionando la máquina de sermones: el calor mata (cuando conviene), el diésel peca, la UE predica y las ovejas salvan el planeta. Veamos el menú.
El cuento del clima, edición agosto: muere el que no se hidrata… y el que no recita el dogma
La Razón abre el grifo de la tragedia térmica: España registra 5.232 muertes por calor desde mayo, «la cifra más alta desde que hay registros». El titular no dice cuántas de esas muertes son de octogenarios con patologías previas en pisos sin aislamiento, ni cuántas se habrían evitado con un ventilador, un vaso de agua o por no haber puesto el brazo en 2020. Dice «calor». El calor, como el CO₂, es el villano que nunca pide cita con el médico forense.
La misma portada, o casi, nos avisa del gran desafío tras los incendios: que las cenizas no se conviertan en otra riada mortal. Casi 300.000 hectáreas quemadas este año. La moraleja implícita no es «limpien el monte, vigilen a los pirómanos, dejen de convertir el rural en un parque temático deshabitado o los contratos de energías sostenibles en el BOE». Es: el clima lo hizo. Las cenizas también. Hasta el barro tiene ideología.
El Confidencial remata el recitado meteorológico: vuelve el calor sofocante, con hasta diez grados de más en algunas zonas. En agosto. En España. Noticia bomba. AEMET descubre el Mediterráneo.
El Español sube la apuesta escatológica: España debe prepararse para +4 grados, según la UE. No para preparar hospitales, desaladoras o tendidos eléctricos que no salten a la primera. Para «prepararse». En jerga Agenda 2030, eso suele traducirse en más planes, más fondos y menos preguntas.
ABC, menos en portada que en la sección verde, nos deja el pinsapo plantado en Sierra Nevada «para luchar contra el cambio climático» y el hallazgo de que el calor extremo amenaza el embarazo. El termómetro ya no solo derrite el asfalto: también al no nacido. Todo cabe en el mismo saco.
Y, para que no falte el folleto de turismo sostenible, La Razón publica que una cooperativa etíope deja el diésel y riega con solar, que Iberdrola y bp pulse electrifican el Corredor Mediterráneo y que miles de ovejas sustituyen a los cortacéspedes en plantas solares. El futuro es esto: un rebaño pastando entre paneles mientras Europa pierde industria y España discute si el Rey ha ido o no a Ceuta. El atún rojo del sur, por si acaso, también «sobrevive en un océano más cálido». El pez, al menos, no cobra NextGeneration.
Motor y Agenda 2030: peca el diésel, absuelve el enchufe
Aquí el chiste se escribe solo. El Español informa de que España pierde 197 millones en ayudas NextGeneration por negarse a quitar la subvención al diésel, no vaya a ser que suba el IPC. Bruselas ofrece el caramelo; Madrid duda entre el voto del transportista y el halo verde. El resultado es el habitual: ni coche asequible, ni cheque, ni milagro.
El Mundo anuncia, más prosaico, que el diésel bajará y la gasolina subirá a partir del martes. El pecador se baratea un día; el otro combustible se encarece. La transición ecológica, esa religión con peaje.
Mientras tanto, electrificamos corredores, plantamos pinsapos y ponemos ovejas a hacer de Segadora 2.0. El lector que todavía tiene un diésel de 2015 ya sabe lo que le espera: sermón, zona de bajas emisiones y un comercial preguntándole si ha pensado en el renting eléctrico… con batería china.
Titulares sanitarios del género «todo mata, menos el relato»
La Razón aporta el dato clínico del día: la mortalidad por cáncer de laringe se desploma en hombres, pero aumenta en mujeres mayores de 55. Antes se habría hablado de tabaco, de diagnóstico tardío o de hábitos. Hoy el titular huele a «brecha». Si baja en ellos y sube en ellas, el gráfico pide un manifiesto.
El resto de la farmacopea mediática es el catálogo de siempre, disfrazado de servicio: cómo distinguir alergia a la proteína de la leche de la intolerancia a la lactosa (La Razón); que el café no es tan malo para el corazón si no te bebes un termo (El Confidencial); que la aterosclerosis silenciosa aparece en uno de cada 13 jóvenes; que hay obstáculos —más allá de la IA— para la vacuna del cáncer. Y, en El Español, el manual de supervivencia doméstica: no apagues el aire a lo loco, cambia las gomas del frigorífico y no tires el agua del aparato a la calle, que te caen 750 euros de multa. El clima te asfixia; Hacienda te multa por condensar.
Ridículo no es que existan consejos. Ridículo es el tono de urgencia civilizatoria con el que se venden un yogur, una goma de nevera y una multa municipal como si fueran protocolos de la OMS.
Woke, LGTBI, feminismo: hoy el desfile no sale en portada… y eso ya es noticia
Con honestidad de notario: este 31 de agosto las siete portadas no están tomadas por la dictadura del pronombre. Están tomadas por vallas, por disparos al aire, por menores sin identificar, por Sánchez elogiando a Rabat, por Meloni cerrando el grifo a los viajeros que salen de España y por Mónica García culpando a «la ultraderecha» de la crisis de Ceuta. Hasta el feminismo institucional, hoy, ha tenido que ceder el titular al alambre de concertina.
Eso no significa que la parroquia haya cerrado la parroquia. El Mundo reserva papel a que España se ha convertido en el paraíso europeo del sadomaso —azotes, mazmorras, látigos y antifaces— y a que Belén Esteban comparte un desnudo «para 52 años, ni tan mal». No es Agenda 2030; es Sálvame con pretensión antropológica. El mismo diario que un 8-M sí llena páginas de «todes» y de «feminismo antifascista», hoy prefiere el látigo y el ático de Ayuso.
La pieza woke del día, si hay que señalar una, no va de arcoíris: va de moral selectiva. Varios medios recogen a Sira Rego («señalar a un niño no es proteger una frontera») y a García repartiendo culpas entre Marruecos y la ultraderecha. El niño es sagrado cuando sirve para desarmar la frontera; el ceutí que no puede sacar a su hijo de las cuatro paredes y la tablet es atrezo. Esa es la liturgia: la víctima correcta y el verdugo electoral.
Vozpópuli y El Español, más secos, ni siquiera fingen el himno. Cerdán, Puente, fondos europeos, centros de menores reventados, ONG investigada por material para artefactos caseros. Poco arcoíris. Mucho alambre.
Resumen de la misa, con enlaces para el que quiera pecar de leer
- El calor ya va por 5.232 muertos atribuidos, según La Razón: enlace.
- Las cenizas de los incendios amenazan con riada: enlace.
- La UE nos invita a ensayar los +4 °C: enlace.
- España pierde 197 millones NextGen por no degollar del todo al diésel: enlace.
- Iberdrola electrifica el Mediterráneo y las ovejas cortan el césped solar: Iberdrola y ovejas.
- Etiopía se redime con placas: enlace.
- Cáncer de laringe: ellos bajan, ellas suben a partir de 55: enlace.
- Diésel barato, gasolina cara, según El Mundo: enlace.
- España, paraíso europeo del sadomaso: enlace.
Moraleja del 31-A: cuando la frontera echa humo, el cuento climático pasa a segunda. No desaparece. Se agazapa en Sociedad, se disfraza de «muertes atribuibles», de fondos europeos y de ovejas fotovoltaicas, y espera a que Sánchez deje de hablar de Marruecos para volver a explicarnos que el verdadero invasor es el grado centígrado. Hoy, por una vez, el grado ha tenido que hacer cola detrás del concertina. No se acostumbren.



























































