Resulta que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, no solo bloquea en su cuenta oficial (@oscar_puente_). Si te ha dado el “adiosito digital” por ahí, prepárate: lo más probable es que también te haya bloqueado en su… digamos… cuenta de apoyo moral @cesped987657012.
Sí, has leído bien. La teoría conspiranoica del día dice que el bloqueo viene en pack: cuenta A y cuenta B. Como si hubiera un interruptor maestro que dice “a este no le quiero ni en la oficial ni en la de los fans incondicionales”.
La prueba gráfica es de antología: una foto de Óscar mirando el móvil… pero duplicada. Como si tuviera un gemelo malvado (o bondadoso, según se mire) que también está ahí, revisando listas de bloqueados con la misma diligencia con la que el original gestiona retrasos de trenes. Uno con la cuenta seria de ministro, el otro con la de “cesped9876@hotmail.com”, esa que se dedica a responderle con “El mejor Ministro!!!” y a publicar tazas con su cara y el lema “ME GUSTA OSCAR PUENTE” acompañado de biceps. Nivel stan profesional.
Si te tiene bloqueado Óscar puente en su cuenta A, también te tiene bloqueado en su cuenta B:@cesped987657012 pic.twitter.com/e0Vr4NN2kg
— Mr. Jones (@Mr_Jones_k) June 25, 2025
Y no es solo el bloqueo sincronizado. Si te pones a buscar las conversaciones entre ambas cuentas (From:@cesped987657012 “@oscar_puente_”), descubres un diálogo casi filosófico: la cuenta B le tira flores, le defiende de los “fascistas”, le manda emojis de aplausos y, en general, le hace de animadora personal. Algunos dirán que es un fan auténtico con un gusto muy particular por el correo de Hotmail. Otros, más malpensados, recordarán aquel día en que el ministro publicó un tuit, lo borró a toda prisa y alguien le gritó “¡te has equivocado de cuenta!”. Él lo negó con elegancia: “Con una cuenta me sobra y me basta para teneros bailando”.
Pues mira, a juzgar por los bloqueos gemelos, parece que una cuenta no le bastaba del todo. O que el algoritmo de X ha decidido que los enemigos del ministro deben ser también enemigos de su mayor admirador virtual. Coincidencia cósmica. Casualidad del destino. O simplemente la demostración de que en las redes todo el mundo tiene un doppelgänger que bloquea por ti cuando tú estás ocupado inaugurando una estación.
Así que, si alguna vez te has preguntado por qué de repente no puedes ver los tuits de cierto perfil anónimo que solo vive para alabar al ministro… ahora ya lo sabes. No es paranoia. Es sincronización. Es el nuevo nivel de multitasking político: gobernar el país y gestionar la lista de bloqueados de tu propio fan club.
¿A ti también te pasa? Cuéntanos en los comentarios (si es que todavía puedes comentar, claro). Porque si te tienen bloqueado en las dos… enhorabuena. Formas parte del selecto club de los “doblemente no deseados”. Y eso, en 2025, ya es casi un logro.
























































