Durante años el streamer vasco se dedicó a lo suyo: partidos de fútbol con famosos, sorteos de PCs y debates sobre si un pollo frito es o no es un pollo frito. La política, decía, no iba con él. Hasta que llegó Mari Carmen, la anciana de 87 años del desahucio que se convirtió en el meme oficial del Gobierno justo cuando Pedro Sánchez decidió que el calendario electoral olía a elecciones anticipadas. Entonces Ibai, que no había hablado de los trenes de Adamuz, del apagón, de Paiporta, de Ceuta ni de la luz, descubrió de repente que el derecho a la vivienda era su nueva pasión. El redoble de tambor del post de Roberto Lainez no era exagerado: el timing tenía la precisión de un guion de La Casa de Papel escrito en Ferraz.
El vídeo que circula es puro Ibai de estudio morado: auriculares, sudadera con mensajes de gratitud y esa cara de “os lo cuento porque me importa de verdad”. Habla de Mari Carmen con el mismo tono con el que antes narraba un penalti fallado. El problema no es que hable de vivienda —el caso existe, la anciana existe y el decreto del Gobierno también—. El problema es el silencio selectivo previo. Años de stream sin mencionar incendios, subidas de gasolina o colas en Ceuta, y de pronto el tema estrella coincide con la convocatoria. Algunos lo llaman casualidad. Otros recuerdan que Ibai ya había sido invitado especial cuando Sánchez recibió a la selección en Moncloa. La foto no miente: el plumero, en ese momento, ya pedía un café.
En España el “plumero” es el momento en que el disfraz de neutral se le queda pequeño a alguien. A Ibai se le quedó pequeño cuando el algoritmo y el calendario electoral se pusieron de acuerdo. No hace falta ser de Vox ni de Sumar para notarlo: basta con comparar el volumen de minutos dedicados a un desahucio mediático frente a los minutos dedicados a un apagón que dejó media península a oscuras. El humor está en la coreografía. El streamer que juraba que solo quería “construir comunidad a través de la gratitud” apareció hablando del tema que el Gobierno necesitaba en portada exactamente cuando el presidente necesitaba un relato que no fuera “corrupción, Ceuta y precios”.
Mari Carmen, por su parte, se ha convertido en el personaje que nadie quería ser: la excusa perfecta. Para unos es la víctima real de un mercado de alquiler roto. Para otros es el atrezzo de un decreto que llega ocho años tarde y justo antes de pedir el voto. Ibai, en medio, eligió bando sin decir que elegía bando. Eso es lo que se ve desde fuera: no un análisis, sino un micrófono encendido en el momento oportuno.
El resto de influencers que llevan años sin mencionar Adamuz y de pronto descubren la sensibilidad social pueden tomar nota. El plumero no se esconde con filtros ni con sudaderas de “building a community”. Se ve. Y cuando se ve en el mismo segundo en que se convoca elecciones, el chiste se escribe solo.
Años sin hablar de los trenes de Adamuz, el gran apagón, Paiporta, la subida de la comida, la luz o la gasolina, los incendios o Ceuta… pero el youtuber Ebai habla… (redoble de tambor) de Mari Carmen justo cuando Pedro Sánchez convoca elecciones https://t.co/24eKNZwYds
— Roberto Lainez (@RobertoLai74153) October 5, 2026


















































