Rubén Rosón, médico, exconcejal y militante de la causa de la vivienda digna, ha vuelto a plantar tienda en la Escandalera. Allí explica que la lluvia que se anuncia no es meteorología, sino “lágrimas de rentistas”, y que más de 300 metros cuadrados de lona están perfectamente a salvo de las lágrimas de los especuladores. El chiste, como suele ocurrir en Oviedo, se cuenta solo en cuanto uno mira el registro mercantil.
En noviembre de 2025 se constituyó Asturies Comunitaria SL, con domicilio en Lena y un capital social de 3.000 euros. Rosón figura como administrador solidario. El objeto social, según el BORME, es el CNAE 5520: alojamientos turísticos y otros alojamientos de corta estancia. Es decir, la explotación de apartamentos privados para estancias breves. Mientras en la plaza se denuncia la presión de los pisos turísticos sobre el alquiler residencial, la sociedad que administra el propio Rosón se dedica, en el papel, exactamente a eso.
Este tío tiene una empresa “Asturies Comunitaria SL” de explotación de apartamentos privados. El chiste se cuenta solo.
— ovd (@_oviedista) October 7, 2026
La secuencia tiene su gracia. Primero se monta la empresa. Luego se monta la acampada. Después se llama “lágrimas de rentistas” a la lluvia que amenaza las lonas. El mensaje implícito es que quien gestiona alojamientos de corta estancia no forma parte del problema, siempre que lo haga con el discurso adecuado y desde el lado correcto de la pancarta. Los 300 metros cuadrados de tienda quedan, en cambio, a salvo de cualquier ironía.
En Oviedo el asunto tiene antecedentes. Rosón fue concejal de Economía, Turismo y Empleo entre 2015 y 2019 y ahora milita en Somos Uviéu y en AMA Asturies. La acampada de la Escandalera se presenta como una respuesta a la carestía de la vivienda. La empresa, según los datos registrales públicos, se presenta como una herramienta para intermediar en alojamientos de corta estancia. Ambas cosas pueden coexistir en la misma persona; lo que resulta más difícil de sostener es el tono de pureza moral con el que se anuncia la segunda mientras se organiza la primera.
El remate es el vocabulario. “Rentistas”, “especuladores”, “lágrimas”. Palabras pensadas para el otro lado de la plaza, no para el administrador solidario de una SL constituida hace menos de un año. El chiste, efectivamente, se cuenta solo. Solo hace falta no apagar el móvil cuando llueve.



















































