Resulta que hay gente que todavía cree que esto va de catalanes contra españoles, de rojos contra fachas o de separatistas contra patriotas. Qué tierno. Qué inocente. Qué de 2017.
Cuando uno ve el vídeo de unos agentes de la Policía Nacional reduciendo a un chaval en plena calle (con esa delicadeza que solo se aprende en la academia de “vamos a por todas”), entiende de golpe la tesis del post: no es ideología, es método. El mismo método de siempre. El de “tú te callas y te tiras al suelo, que yo tengo casco y porra”.
Y aquí llega lo bueno. Porque resulta que a ese chico no le han inventado nada nuevo. Le han aplicado el mismo protocolo que ya probaron con:
- Los de Ferraz, esos peligrosos elementos que se atrevieron a gritar delante de la sede de un partido.
- Los que protestaban contra Sánchez, porque criticar al presidente es delito de lesa majestad (versión moderna).
- Los agricultores y ganaderos, que tuvieron la osadía de decir que no les llega para vivir.
- Las víctimas de las riadas de Valencia, a las que, en vez de ayuda, les cayó el mismo trato de “ya os lo montaréis”.
- Los ceutíes, que llevan años comprobando que la frontera es más permeable para unos que para otros.
- Los que se negaron a llevar el bozal en la época de la farsemia.
- Los que se atrevieron a montar una fiesta en su casa mientras el resto del país hacía el pino con mascarilla.
- Y, por supuesto, aquel pobre diablo al que le tuvieron que extirpar un testículo por un porrazo que le dieron en las celebraciones del Mundial. Porque nada dice “seguridad ciudadana” como dejar a un tío con un solo huevo por celebrar un gol.
El patrón es tan claro que hasta da risa (de la amarga). Da igual si llevas una bandera, un tractor, un cartel contra el Gobierno o simplemente estás en el sitio equivocado en el momento equivocado. La Policía Nacional parece haber descubierto la fórmula mágica de la cohesión social: porrazo a diestro y siniestro, sin mirar carné de partido ni DNI de ideología.
Cuando la gente se entere de que esto no va de separatistas o de no separatistas, de rojos o de fachas, de catalanes o no catalanes, sino del estado contra todos, a lo mejor avanzamos.
— javiersobrevive #ED (@jsobrevive) August 25, 2026
Lo mismo que le han hecho a este chico se lo han hecho a:
– Los manifestantes de Ferraz.
– Los…
Y lo más gracioso es que luego salen algunos a buscar divisiones. “Es que estos son de izquierdas”, “es que aquellos son de derechas”, “es que los catalanes…”. No, majetes. Esto no va de eso. Va de que el Estado, cuando se enfada, no distingue. Te pega igual si eres de Ferraz, de un tractor o de un partido del Barça. La porra es democrática. La porra no entiende de colores. La porra solo entiende de “te has movido y te toca”.
Así que ya está bien de pelearnos entre nosotros mientras ellos siguen practicando el mismo deporte de siempre. Porque cuando la gente se entere de verdad de que esto no va de separatistas ni de fachas, sino del Estado contra todos… a lo mejor, solo a lo mejor, dejamos de buscar culpables en el vecino y empezamos a mirar hacia arriba.
Mientras tanto, sigan ustedes con el espectáculo. La Policía Nacional ya tiene el guion perfectamente ensayado. Y el resto de nosotros… pues eso: de rodillas, por si acaso.
























































