Señores, prepárense para un despegue de risa (y de billetes públicos). El hombre que antes te cortaba el flequillo por 2.000 pesetas en Fresno de la Vega ahora se sube a un cohete de Jeff Bezos, sale flotando con cara de “he visto la Tierra desde arriba y es redonda, colegas”, y nos lo vende como si hubiera descubierto América por segunda vez. ¡Bienvenido al club de los actornautas, donde el mérito se mide en likes, contactos y un buen sofá en Moncloa!
El tuit que ha desatado la última tormenta de memes es puro oro: Calleja, con su sonrisa de dentadura polar recién blanqueada, respondiendo a un terraplanista con un “¿Te habrán fumigadoooo?”. Sí, el mismo que ha volado más veces que Ryanair responde a los conspiranoicos con sorna mientras él mismo parece salido de un casting de “La que se avecina” pero en versión espacial. Porque, seamos sinceros, entre peluquero campeón de España y “aventurero incansable” hay un salto que ni el Falcon 9 puede explicar sin un buen enchufe.
Te habrán fumigadoooo? pic.twitter.com/OThCNzk1qv
— Jesús Calleja (@JesusCalleja) April 26, 2026
La trayectoria meteórica (literal)
- Empezó escalando montañas (eso sí lo hace bien, hay que reconocerlo).
- Luego pasó a la tele con programas donde llevaba famosos a hacer el idiota en la naturaleza.
- Y de repente… ¡zas! Pedro Sánchez aparece en su casa de León (con helipuerto incluido, porque claro, un aventurero normal no tiene helipuerto).
- Sánchez duerme allí, se hacen selfis en Lanzarote, el presidente lo felicita efusivamente cuando “viaja al espacio” y hasta le dedica tuits con corazoncitos virtuales: “¡Qué grande eres, te atreves con todo!”.
Coincidencia, ¿verdad? Como cuando tu cuñado consigue una contrata millonaria justo después de que tú ganes las elecciones.
El viaje espacial: ¿hazaña o turismo VIP?
Calleja se subió a Blue Origin, pagó (o le pagaron) un billetazo, flotó seis minutos, dijo cuatro frases místicas sobre “la conexión con el universo” y volvió a la Tierra convertido automáticamente en “el tercer español en el espacio”.
Oye, enhorabuena. Pero perdona que te diga, Jesús: Michael López-Alegría, Pedro Duque y tú… uno es astronauta de verdad, otro fue ministro de Ciencia y tú eres el que antes te peinaba a las señoras del pueblo. El ranking suena un poco a “tercer clasificado en el concurso de paella de mi barrio”.
Y mientras tanto, el mismo Calleja que viaja al espacio en cohete privado (generando el CO₂ equivalente a un pueblo entero) luego nos da lecciones de sostenibilidad en sus programas. Hipocresía nivel estratosfera.
El amigo íntimo del poder
No es que Calleja sea el único famoso amigo de Sánchez, pero sí uno de los más rentables. Aparece en sus vacaciones, en sus programas, en sus tuits… y Mediaset (que no es precisamente un nido de independentistas) le sigue dando prime time como si fuera Indiana Jones mezclado con Elon Musk.
Mientras los españoles normales pagamos la luz más cara de Europa, el actornauta se da una vueltecita por el espacio y luego nos cuenta que “desde arriba se ve que la Tierra es de todos”. Claro, Jesús, de todos… menos de los que pagamos los impuestos que indirectamente lubrican estas amistades tan productivas.
Conclusión sin filtro
Jesús Calleja no es mal tipo. Seguramente sea simpático, valiente en la montaña y buen peluquero (nadie le quita eso). Pero su transformación en gurú espacial oficial del sanchismo huele más a enchufe que a combustible de cohete.
De peluquero a astronauta de saldo en menos de dos décadas. Si eso no es el sueño español, que baje Dios (o Pedro) y lo vea.











































