¡Bravo, maestro! Eduardo García Serrano ha soltado la mejor intervención que se ha oído en años. Tres minutos y medio de puro fuego: PP y PSOE son los dos pilares del mismo sistema podrido. Uno roba a manos llenas como si fuera su derecho divino, el otro monta operativos de Mortadelo y Filemón dirigidos por Torrente para liquidar contables incómodos. Y mientras tanto, ¿qué hacemos los españoles? Sentados en el puto sofá, viendo la decadencia como si fuera una serie de Netflix. ¡Que deslicen los que no quieran oír la verdad!
El hombre no se corta ni un pelo: España se ha ido a tomar por culo porque seguimos votando lo mismo de siempre. ¿Esperamos a que nos traigan la cartilla de racionamiento? ¿A que te entren en casa? ¿A que te agredan en la calle? ¿Qué coño tiene que pasar para que cambiemos ese voto inútil? Exacto. Nada. Porque somos una nación de aplaudidores de sofá.
Y luego está el remate de oro: Felipe VI, el Borbón que pide perdón por la conquista de América. El rey que se avergüenza de “lo mejor de la historia de España”. Un monarca indigno que, en vez de defender la grandeza de su país, se pone de rodillas ante la corrección política global. Mientras el sistema se desmorona, Felipito está en Babia, firmando lo que le pongan y pidiendo disculpas por haber descubierto medio mundo. ¡Qué vergüenza de rey! Un Borbón que traiciona su propia sangre y su propia historia para quedar bien con los que nos quieren borregos y arrepentidos.
El sistema es una mafia bipartidista que se turna el poder como quien se pasa la pelota en un partido amañado. Corrupción a espuertas, indultos a traidores, pactos con separatistas, jueces domesticados, medios comprados… y en medio de todo esto, un rey que en vez de ser el símbolo de la unidad y la defensa de España, se dedica a pedir perdón por los logros de nuestros antepasados. ¡Menuda panda de vendidos!
Y los españoles… ay, los españoles. Aplaudiendo el vídeo con “¡Ole! ¡Más razón que un santo!” y luego mañana mismo volverán a votar a los mismos de siempre o se quedarán en casa quejándose. Porque levantarse del sofá da pereza. Cambiar el voto duele. Reconocer que somos parte del problema es demasiado incómodo. Preferimos el cabreo fácil, el like patriótico y seguir viendo cómo nos hunden mientras pedimos cañas y decimos “esto es una vergüenza”.
La mejor explicacion de COMO ESPAÑA SE HA IDO A TOMAR POR CULO y los españoles siguen votando lo mismo… Que esperan? las cartilla de racionamiento?? que te entren en tu casa?? que te agredan?? QUE COÑO TIENE QUE PASAR PARA QUE CAMBIES TU VOTO INUTIL?? RT a ver si despiertan… pic.twitter.com/AIlf4sw035
— Maximo San Martin Falcon (@maximosmfalcon) April 19, 2026
Pues no, señores. Eduardo García Serrano ha dado en el clavo: España cayó presa de su propia estupidez, de su miedo a ser políticamente incorrecta, de su falta de huevos para defender su cultura, su historia y su soberanía. Mientras el sistema nos roba y nos humilla, y el rey se arrastra pidiendo perdón, nosotros seguimos en el sofá.
Gracias, Eduardo. Por decirlo alto y claro. Por no tener miedo. Por recordarnos que el problema no es solo arriba, sino también abajo: en millones de españoles que prefieren el confort del sofá a la incomodidad de levantarse y cambiar de verdad.
Que sigan aplaudiendo los que quieren. Yo me quedo con los que, como tú, tienen la valentía de gritar que esto se ha ido a tomar por culo… y que ya va siendo hora de que nos levantemos de una maldita vez.
¡España despierta de una vez, coño! O prepárate para la cartilla de racionamiento y el resto de humillaciones que vienen.











































