Barrancabermeja, Santander, Colombia. Un motel de esos que cobra por hora y no pide DNI. Un señor de 62 años, Hermes Sánchez García, decide que su jubilación merece un final cinematográfico. Nada de pantuflas ni telenovela. No, señor. Él quería irse como un gladiador romano… pero en modo “delicioso”.
Ahí está el hombre, en plena “procrastinación” (sí, así lo llamó el reportero para no decir la palabra prohibida), dándole con todo el “pam pam pam” a la vida. Cadera al frente, sudor, pasión y cero miedo al infarto. Hasta que, de repente… ¡PUM! Se puso más tieso que tabla de planchar. Paro cardíaco fulminante. Se fue directo al cielo (o al menos eso esperamos) en pleno cumplimiento del deber marital… o mejor dicho, “de motel”.
Llega el héroe del día: un reportero de “El Verídico” (el programa que no le teme ni a la muerte ni al ridículo). Con micrófono en mano y cara de “esto va a ser viral”, empieza su transmisión en vivo: “Un señor murió en el campo de batalla…”. Hasta ahí, periodismo serio. Pero entonces una vecina del barrio suelta la bomba: “Estaba con la muda, mijo. Vea, pregúntele a ella”.
Y aparece ELLA. La muda. La protagonista silenciosa de esta tragicomedia colombiana. El reportero, valiente como un samurái, le dice: “Cuéntenos, ¿qué pasó?”. Y la señora, sin pronunciar NI UNA SOLA PALABRA (porque, obvio, es muda), se convierte en la mejor actriz de señas de la historia.
Empieza el show:
- Movimientos de cadera rapiditos: “¡Ta ta ta ta ta!” (traducción: el señor estaba dando lo mejor de sí).
- De golpe se pone rígida, ojos en blanco y todo: “¡PUM!” (traducción: aquí se acabó la fiesta).
- Y para rematar, un gesto de “ya no respiraba, mijito”.
El periodista, intentando no morirse de risa en cámara, suelta la joya de la corona: “Sin palabras… ¡Dios mío!”. ¡HERMANO! ¡Le dijiste “sin palabras” a una muda! El chiste se escribió solo. Luego remata con un “estaba haciendo el delicioso” y “murió en el cumplimiento de su deber”. Premio Pulitzer para este man, por favor.
El video (que ya tiene más vistas que el discurso de posesión de cualquier presidente) es puro oro humorístico. Porque sí, Colombia nos da noticias tristes… pero también nos regala joyas como esta: un reportaje callejero donde una señora muda explica con gestos más explícitos que una clase de educación sexual, y un reportero que mantiene la cara seria mientras todo el país se parte en dos.
Moraleja del día, muchachos: si algún día se van a ir, que sea como Hermes. Sin dramas, sin hospital, solo “ta ta ta… pum… y listo”. Y si pueden dejar una anécdota que ni la muda pueda callar (aunque lo intente con señas), mejor todavía.
No MMS jajajajajajaja eso no me lo esperaba. 🤣😂🤣😂🤣😂🤣😂🤣😂 pic.twitter.com/cLhe28t9oi
— Santo Tlatoani (@SantoTlatoanimx) March 20, 2026






































