La escena es de antología. Pablo Iglesias, el hombre que ha pasado años dando lecciones de masculinidad tóxica, feminismo y respeto a la mujer, aparece en un vídeo que ya es viral haciendo lo que mejor se le da cuando se siente protegido: ir de duro contra una periodista.
Sí, amigos. El coletas eterno, rodeado de su séquito habitual (porque uno nunca sabe cuándo puede aparecer un micrófono traicionero), decide que la mejor forma de responder a una pregunta incómoda sobre la corrupción del PSOE es intentar arrancarle el micrófono a una periodista de OKDiario. Como si el aparato fuera un arma letal y él, el nuevo Chuck Norris de la izquierda caviar.
Espectacular.
Ahí está el exvicepresidente, con esa cara de “¿cómo te atreves, plebeya?”, extendiendo la mano como quien va a confiscar un juguete peligroso. Todo mientras va custodiado por su particular muralla humana. Porque claro, Pablo no es de esos que se enfrentan solos a la vida. Él necesita un buen colchón de seguridad para sacar al macho alfa que lleva dentro. Contra una mujer. Con cámara grabando. Y preferiblemente de espaldas a posibles represalias.
Es el mismo tipo que ha vendido durante años la imagen de hombre nuevo, sensible y aliado de las causas feministas. El que se ponía serio hablando de “violencias machistas” y “patriarcalismo estructural”. Y ahora, en cuanto una periodista osa preguntarle por temas que no le gustan, activa el modo “machaca protegido”. Es como si Superman solo se atreviera a pelear cuando lleva puesto el traje a prueba de balas y tiene a Lois Lane atada para que no le moleste.
Los podemitas de fondo, cómo no, aplaudiendo, vitoreando y, según denunció la propia periodista, llegando incluso a escupirla y tirarle agua. Porque nada dice más de “progresismo” que una pandilla valiente… contra una sola mujer. De hombre a hombre ya es otro cantar, claro. Ahí la rata desaparece más rápido que un subsidio público cuando hay auditoría.
⚠️🇪🇸 ABUSADOR. Pablo Iglesias agrede a una periodista de @okdiario e intenta quitarle el micrófono cuando le pregunta por la corrupción del partido socialista.
— 𝗘𝗱𝗴𝗮𝗿 (@edgar___es) May 21, 2026
Que toda España vea lo cobarde y miserable que es.pic.twitter.com/GQ0p8oyaTu
El momento tiene todo el morbo de un reality show de barrio: Pablo Iglesias, el hombre que un día quiso ser presidente, reducido a pelearse con un micrófono como si le fuera la vida en ello. Imaginaos la frustración. Llevas años hablando de revolución, de pueblo, de lucha… y al final tu mayor batalla televisada es intentar quitarle el chisme a una reportera.
Resumen para los que llegan tarde: el feminista de manual solo se pone chulito cuando va blindado y la contrincante es una mujer. Fuera de ahí, silencio administrativo. Es el equivalente político al típico chulito de discoteca que solo insulta cuando tiene cinco amigos detrás.
Pablo, querido, si vas a seguir vendiendo la imagen de tipo duro, al menos quítate la escolta y enfréntate a un debate de verdad. O mejor aún: sigue así. El material para memes es impagable y España lo agradece. Porque nada une más a este país que ver al autoproclamado defensor de las oprimidas… oprimido por su propio ridículo.
Que tiemblen los micrófonos. El Macho con Guardaespaldas ha vuelto.

























































