El Gobierno de Pedro Sánchez, ese maestro absoluto de la planificación impecable y la transparencia absoluta, nos ha vuelto a regalar una joyita de la política española moderna. Resulta que la campaña épica contra el PP por las pensiones estaba tan bien atada que el propio presidente ya tenía grabado su vídeo de indignación antes de que se produjera la votación en el Congreso. Sí, amigos, antes. Como si fuera un capítulo grabado de Gran Hermano, pero con menos espontaneidad y más postureo.
Imagínense la escena en Moncloa, sobre la una de la tarde, justo después del Consejo de Ministros y antes de que el mismísimo Sánchez se dignara a ir al Congreso a votar su propio decreto-ley:
- Sánchez (mirando a cámara con esa cara de «me duele el alma pero alguien tiene que decirlo»): «Lo han vuelto a hacer… otra vez el PP toma como rehenes a los jubilados… contra más de 10 millones de pensionistas… bochornoso… indignante… historia de España…»
- Asistente invisible (susurrando): «Presidente, todavía no han votado. Faltan dos horas y media.»
- Sánchez (sin inmutarse): «Da igual, el guion está escrito desde hace semanas. Graba, que esto va a viralizarse sí o sí.»
Y claro, mientras el vídeo se editaba con cariño (música dramática de fondo, plano detalle de la corbata ligeramente torcida para dar credibilidad), en el hemiciclo todavía estaban debatiendo. Pero ¿para qué esperar al resultado si ya sabes que vas a perder? Eso sería demasiado democrático. Mejor adelantarse al drama, culpar exclusivamente al PP (ni una mención a Junts, claro, que son socios hasta que dejan de serlo) y lanzar la ofensiva 12 en punto en redes sociales. Eficiencia sarkozyana nivel dios.
Lo más bonito es el paquete: el famoso real decreto-ley ómnibus, ese invento maravilloso donde metes la revalorización de las pensiones junto con la prórroga de la moratoria de desahucios, el escudo social, tres medidas para contentar a algún exsocio y un par de cosas más que nadie pidió. Todo revuelto como en una paella de supervivencia política. Y luego te indignas cuando PP, Vox, Junts y UPN dicen: «Oye, ¿y si mejor sacas las pensiones solitas en un decreto limpio y dejamos de jugar a la ruleta rusa con los abuelos?»
Respuesta oficial: Imposible. Porque si separas las pensiones, ya no tienes excusa para acusar a la oposición de odiar a los jubilados. Y sin esa excusa, ¿cómo llenas titulares durante una semana? ¿Cómo movilizas a la parroquia? ¿Cómo conviertes una derrota previsible en una victoria moral prefabricada?
Así que nada, grabamos el vídeo a las 13:00, perdemos la votación a las 15:30, publicamos a las 16:00 y ¡boom! El PP es el malo de la película otra vez. Funciona desde 2018, ¿por qué cambiar algo que da rédito?
Enhorabuena, equipo de comunicación de Moncloa. Sois tan predecibles que ya hasta os adelantáis a vuestras propias derrotas. Eso sí que es gestión proactiva. Lo próximo será que Sánchez grabe también el vídeo de disculpa por si algún día dimite. Ya sabéis, por si acaso. Total, nunca se sabe cuándo puede hacer falta tenerlo listo en la recámara.







































