¡La AEMET, queridos hechiceros del clima, siempre tan ingeniosos! Ahora nos salen con que el futuro de España será más seco que un desierto en agosto, pero también nos inundarán episodios extremos de lluvias… ¿por qué elegir cuando puedes tenerlo todo, verdad? Es casi poético cómo logran contradecirse con la misma elegancia con la que un político promete y no cumple.
En un nuevo post en X, nos presentan el informe CLIVAR-Spain como si fuera la biblia del clima, advirtiendo de un país árido y en llamas, mientras al mismo tiempo nos pintan aguaceros bíblicos. Claro, porque nada grita “ciencia seria” como decir que tendremos menos lluvia en promedio, pero también más tormentas que nos dejarán flotando como patos en un estanque. Este marzo, por cierto, ha sido tan lluvioso que podríamos haber ganado una medalla olímpica en natación, destrozando su narrativa más rápido que un chaparrón de verano en la costa.
Marzo va camino de ser uno de los más lluviosos de la serie, acabando con una sequía de larga duración.
— AEMET (@AEMET_Esp) March 20, 2025
Esto puede ser una constante en el futuro según el informe CLIVAR-Spain: un clima más árido, pero también con más episodios extremos de lluvias.https://t.co/HPs4OfSM9j pic.twitter.com/m7ZZV8jAE6
Pero, vamos, no nos olvidemos de la ironía deliciosa de sus predicciones pasadas. ¿Quién podría olvidar cuando, en diciembre de 2024, os atrevisteis a pronosticar un invierno “cálido, seco y con pocas nevadas”? ¡Qué risa! Mientras tanto, medio país se quedó bajo medio metro de nieve, y los esquiadores improvisados en Madrid celebraban como si hubieran encontrado el paraíso blanco. Ahora, vuelven a la carga con más alarmismo sobre el cambio climático, como si no nos hubiéramos dado cuenta de que siguen bailando al son de la misma canción, llueva o truene.
Las imágenes de su post son un verdadero espectáculo: tierra agrietada junto a inundaciones, nubes esponjosas al lado de mapas con puntos amarillos gritando “¡catástrofe inminente!”. Es como si dijese: “No sabemos si va a llover o a secarse todo, pero qué guay se ve en un collage, ¿no?”. Tranquilos, seguiremos pagando sus sueldos mientras juegan al pilla-pilla con la meteorología, cambiando de discurso más rápido que el tiempo en primavera.
Mientras tanto, los españoles, empapados por este marzo récord de lluvias, nos quedamos mirando por la ventana, preguntándonos si su bola de cristal necesita pilas nuevas o si simplemente siguen aferrados al relato del cambio climático, cueste lo que cueste, aunque sus predicciones se hundan más rápido que un barquito de papel en un charco. ¡Bravo, AEMET, seguís haciendo el ridículo con estilo!