(Versión oficial Agenda 2030 – Edición distópica española, aprobada por el Gobierno y financiada con tus impuestos)
I. Amarás al Gobierno de turno y a su Agenda 2030 por encima de todas las cosas, incluso de tu familia, tu coche diésel y tu chuleta de Ávila. No tendrás otro salvador planetario que Sánchez, Yolanda o quien toque esa semana.
II. No cuestionarás las leyes climáticas ni en vano. Todo lo que emita CO₂ es pecado mortal: tu calefacción en invierno, tu ducha de más de tres minutos y respirar fuerte. El que dude será excomulgado a través de Twitter y multado por el Ministerio de la Verdad Ecológica.
III. Recordarás el Día del Apagón Verde y lo santificarás. Los domingos no se encienden luces, se apaga el móvil y se pedalea en la ciudad de los 15 minutos… aunque vivas en un pueblo de Soria y la tienda más cercana esté a 40 km. El que encienda una bombilla será denunciado por su propio vecino (que ya cobró la subvención por denunciar).
IV. Honrarás a los burócratas de Bruselas y a los eurodiputados españoles como si fueran tus padres. Les darás el 40 % de tu sueldo en impuestos “verdes” sin rechistar, porque ellos saben mejor que tú cómo salvar el planeta mientras vuelan en business a la Cumbre del Clima.
V. No matarás… salvo que sea tu propia economía, tu ganadería o tu industria. La carne es asesinato climático, el coche de combustión es genocidio planetario y el tractor en la carretera es terrorismo rural. Tú no matas, obedeces y comes grillos.
VI. No cometerás adulterio… con ideas no autorizadas. Solo está permitido acostarse con el pensamiento único: feminismo interseccional, cambio climático antropogénico y “España es un país de acogida ilimitada”. Cualquier otra postura es “discurso de odio” y te costará la cuenta bancaria.
VII. No robarás… excepto el Gobierno a ti. Ellos pueden subir impuestos, crear tasas fantasma y expropiarte el campo “por interés general 2030”. Tú, en cambio, si te saltas un semáforo en rojo ecológico, te cae la multa del siglo.
VIII. No darás falso testimonio… contra la Agenda. Si ves que la transición energética está dejando a media España a oscuras y a la otra media pagando la luz más cara de Europa, dirás “es por el bien del planeta” aunque te congeles. Negar la Agenda es peor que negar la existencia del sol (que también es renovable, pero solo cuando no hay nubes).
IX. No codiciarás el coche de tu vecino… porque ya se lo han prohibido a todos. Codiciarás, en cambio, el patinete eléctrico de 8.000 € subvencionado, la bicicleta estática con pantalla de propaganda y el piso de 40 m² en la superciudad de 15 minutos, donde no caben ni tus hijos.
X. Darás gracias cada mañana por vivir en la España de la Agenda 2030: sin libertad, sin dinero, sin carne, sin coche, sin luz barata y sin derecho a quejarte… pero con muchísima diversidad, muchísima igualdad y muchísimo futuro sostenible. Amén (y, si no dices amén, te mandan a la Guardia Civil con el protocolo de “desinformación climática”).
Estos mandamientos no se discuten.
Se obedecen.
O te multan.
O te cancelan.
O te mandan a reeducación en un taller de “concienciación 2030”.Que la Agenda esté contigo.
Y, si no, pues te jodes… que es por tu bien.





































