¡Ay, Ignacio Escolar, el paladín de la verdad periodística, ha sido atrapado en un desliz que ni el mejor guionista de telenovelas podría haber imaginado! El director de eldiario.es, conocido por su verbo incendiario, cuando le interesa, y su capacidad para señalar con dedo acusador las fechorías de los poderosos, que no le vienen bien, parece haber perdido su brújula moral en algún punto entre La Moncloa y su pluma. Y todo por un pequeño detalle: los presupuestos del Estado, esa cosa tan aburrida que, según él, es vital… pero solo a veces. ¡Prepárense, que este culebrón viene con más giros que una montaña rusa!
Retrocedamos al glorioso año 2017, cuando Mariano Rajoy, con su barba y su parsimonia gallega, gobernaba España. Por aquel entonces, Escolar no se andaba con chiquitas: desde las páginas de The Guardian, le dio un buen repaso al presidente del PP por retrasar los presupuestos hasta después de las elecciones en Andalucía. ¡Un escándalo, señoras y señores! Según Escolar, esa demora era una prueba más de la indecisión de Rajoy, un error garrafal que agravaba la crisis económica y ponía a España al borde del abismo. ¡Qué drama, qué pasión! Uno casi podía imaginar a Ignacio escribiendo con lágrimas en los ojos, mientras gritaba: “¡Mariano, presenta los presupuestos o el país se hunde!”
Pero, ay, cómo cambian los tiempos y las prioridades. Avancemos al presente, con Pedro Sánchez al timón de La Moncloa, y de repente, el fuego de Escolar se ha apagado como una vela en un huracán. Según el artículo 134.3 de la Constitución Española, los gobiernos tienen la obligación de presentar los presupuestos cada año, sin excusas ni prórrogas. Sin embargo, Sánchez ha convertido la prórroga presupuestaria en su pasatiempo favorito desde 2019, y Escolar… ¿dónde está Escolar? ¡Pues tomando café en una tertulia, como si nada! Ni una palabra, ni un tuit, ni un editorial incendiario. ¿Dónde quedó aquel Ignacio que clamaba por la responsabilidad fiscal? ¿Se habrá perdido en el camino a Ferraz?
Cuando gobierna la derecha, presentar los presupuestos es una obligación.
— Nicolás Bolivariano (@NicoBolivariano) March 24, 2025
Cuando gobierna la izquierda, no presentarlos es la normalidad.
Y esta gente es la que quiere vetar la entrada de otros periodistas al Congreso “porque desinforman” . pic.twitter.com/JiV6IdCqp6
La ironía es tan deliciosa que merece un aplauso lento. Mientras Escolar guarda silencio ante las prórrogas de Sánchez, su medio, eldiario.es, no ha dudado en arremeter contra el PP por intentar vetar a ciertos periodistas en el Congreso, acusándolos de desinformar. ¡Qué bonito, Ignacio, qué bonito! Pero, espera un momento… ¿y si el espejo de la desinformación se girara hacia ti? Porque, vamos a ver, si no presentar los presupuestos era un pecado mortal con Rajoy, ¿por qué con Sánchez es un “bah, no pasa nada”? ¿Será que el café de las tertulias le ha nublado la memoria, o es que la crítica solo aplica cuando el presidente no es de su agrado?
Para añadir más salsa a este guiso, recordemos que el propio Sánchez, en 2022, según palabras recogidas por La Moncloa, defendió que sus presupuestos eran un “ejemplo claro” de gobernar para la mayoría social. Claro, Pedro, siempre que no hagas mucho caso a eso de presentarlos a tiempo, ¿verdad? Y mientras tanto, Escolar, con su micrófono y su aura de analista político, sigue brillando en la tele, como si no hubiera un elefante en la habitación. ¡Qué dilema tan periodístico!
Así que aquí estamos, queridos lectores, asistiendo al espectáculo de Ignacio Escolar y su memoria selectiva. Un día es el azote de los poderosos, al siguiente un corderito que prefiere mirar para otro lado. ¿Será que el color político del gobierno le cambia el humor? ¿O es que, en el fondo, Ignacio solo critica cuando le conviene? Sea como sea, una cosa está clara: en este culebrón de los presupuestos desaparecidos, el único que parece no darse cuenta del guion es el propio Escolar.