¡Ay, Europa, qué tiempos aquellos en los que nos tenías corriendo a por papel higiénico por el COVID! Pero parece que la Unión Europea (UE) se ha quedado sin ideas para mantenernos en vilo. Después de exprimir la pandemia, el cambio climático y el miedo a ser reclutados para la guerra en Ucrania, ahora los genios de Bruselas han sacado un nuevo as de la manga: ¡el kit de supervivencia de 72 horas! Sí, señoras y señores, prepárense para convertirse en los próximos protagonistas de un reality apocalíptico, porque según la UE, el fin del mundo está a la vuelta de la esquina… o al menos, a tres días de distancia.
Primero fue el COVID-19, cuando nos tenían encerrados en casa, cantando desde los balcones y peleándonos por la última mascarilla en el supermercado. Luego vino la crisis del cambio climático, con advertencias de que el planeta se iba a derretir si no dejábamos de usar pajitas de plástico. Y cuando eso ya no dio más de sí, llegó el miedo a la guerra en Ucrania, con rumores de que nos iban a mandar a todos al frente con un casco y una linterna. Pero, ¿adivinen qué? La gente se cansó de tanto drama. Las mascarillas están en el cajón, las pajitas de papel se deshacen en el café y, por suerte, no nos han reclutado para ninguna batalla… todavía.
Así que, ¿qué hace la UE cuando se le acaban las excusas para mantenernos en pánico? ¡Inventa una nueva! Ahora nos dicen que tenemos que preparar un kit de supervivencia para estar listos durante 72 horas en caso de “crisis”. ¿Qué crisis? ¡Pues cualquiera, hombre! Desde un conflicto bélico hasta un desastre natural, pasando por una invasión alienígena si se tercia. Según los líderes europeos, todos los hogares de los 27 países miembros deben tener a mano agua, comida enlatada, una linterna, pilas, documentos importantes en una bolsa impermeable y hasta cerillas. ¡Cerillas! ¿Qué pretenden, que hagamos una fogata en el salón para cantar Kumbayá mientras esperamos el apocalipsis?
La idea, según Bruselas, es que estemos “preparados para cualquier cosa”. La comisaria de gestión de crisis, Hadja Lahbib, lo dejó claro: “Queremos que cada ciudadano pueda sobrevivir 72 horas por su cuenta”. ¡Qué considerados! El kit incluye cosas tan útiles como seis litros de agua (para que no te deshidrates mientras esperas a los extraterrestres), comida enlatada (porque nada dice “supervivencia” como un buen atún de lata), y una linterna (para que puedas leer el manual de instrucciones del fin del mundo a oscuras). Francia, siempre tan chic, hasta planea repartir un manual de supervivencia a todos los hogares, mientras que Suecia y Finlandia ya tienen a sus ciudadanos listos para cualquier cosa desde hace tiempo. ¡Estos nórdicos siempre tan previsores!
Pero lo mejor de todo es que la UE quiere instaurar un “Día Nacional de la Preparación”. Sí, como lo oyes: un día entero dedicado a practicar cómo sobrevivir con tu kit. ¿Se imaginan? Familias enteras fingiendo que se acaba el mundo, abriendo latas de garbanzos y buscando las cerillas para encender una vela. ¡Menudo planazo para el fin de semana!
¿Y Ahora Qué, Europa? ¿Nos Asustamos o Nos Reímos?
Seamos sinceros: después de todo lo que hemos pasado, esto del kit de supervivencia suena más a broma que a amenaza seria. La UE parece estar jugando al “a ver con qué asustamos ahora a la población”. ¿Qué será lo próximo? ¿Un kit para sobrevivir a una invasión de palomas mutantes? ¿Un manual para escapar de un ataque de abejas asesinas? A este paso, nos van a tener a todos con un búnker en el sótano y un casco en la cabeza por si acaso.
Mientras tanto, los ciudadanos europeos seguimos con nuestras vidas, riéndonos de estas ocurrencias. Porque, vamos a ver, si hemos sobrevivido al COVID, a los discursos interminables sobre el cambio climático y a los titulares alarmistas sobre Ucrania, ¿qué nos va a parar ahora? ¿Un kit de 72 horas? ¡Por favor! Lo único que necesitamos para sobrevivir en Europa es un buen café, un poco de sentido del humor y, si acaso, un par de cerillas para encender la barbacoa.