Señoras y señores, apaguen las velitas arcoíris y saquen el pañuelo: Larry Fink, el papa máximo de BlackRock, ha salido en Fox News a confesar —con esa cara de banquero que parece que te va a cobrar comisión por respirar— que todo el rollo del wokismo, el ESG, el DEI y el “vamos a salvar el planeta con banderitas de colores” fue básicamente un experimento de marketing que ya no da pasta. No ha pedido perdón de rodillas (eso lo dejan para los mortales), pero sí ha soltado la bomba: “Nosotros solo seguimos lo que piden los clientes”. Traducción del banquero al cristiano: “Si mañana os da por invertir en carbón y petróleo, pues hale, yo os monto el chiringuito. El péndulo se mueve, chavales”.
Y aquí viene lo mejor. El vídeo (y el post de @Josevizner que lo comparte) es oro puro para cachondeo. Porque resulta que todos esos progres que se creían la vanguardia de la humanidad —con Pedro Sánchez a la cabeza— no estaban pensando por libre. ¡Qué va! Estaban obedeciendo religiosamente los dictados de una gestora de fondos de inversión yanqui con más poder que el Vaticano y más pasta que el FMI.
Larry Fink, de Blackrock, “pidendo perdón” en la Fox después de haber desempeñado un papel clave en el wokismo. El dinero se mueve al lado del poder. Se habla en la entrevista sobre cómo fue un experimento fallido. pic.twitter.com/YWeCCOpkY7
— Jose Vizner (@Josevizner) March 29, 2026
Imagina la escena, que es para partirse:
Pedro Sánchez, en Moncloa, con su coleta ideológica bien peinada, firmando leyes de memoria histórica, cupos de diversidad, agendas 2030 y cursos obligatorios de “cómo no ser cis-hetero-blanco-opresor”. Mientras tanto, en Nueva York, Larry Fink y sus chicos de BlackRock se reunían en una sala con vistas a Central Park y decían: “Oye, los clientes piden ESG. Vamos a meterle caña al wokismo que esto vende como churros en Wall Street”. Y Sánchez y compañía, creyéndose Che Guevara con iPhone, se ponían firmes: “¡Sí, señor! ¡Transfobia es fascismo! ¡El clima se muere si no ponemos pronombres en los formularios!”.
Libertad de pensamiento, decían. Independencia, proclamaban. Revolución cultural, gritaban desde los platós de La Sexta. Y en realidad eran los influencers mejor pagados (aunque ellos no cobrasen directamente) de la mayor compañía de capital riesgo del planeta. Feligreses del wokismo con el logo de BlackRock tatuado en el alma sin saberlo.
Porque claro, ¿quién iba a sospechar que el mismo sistema capitalista que tanto odiaban era el que financiaba sus banderitas, sus desfiles y sus ministerios de Igualdad? ¿Quién les iba a decir a Irene Montero, a Yolanda Díaz y al resto del club que su “lucha” contra el patriarcado y el heteropatriarcado era, en el fondo, una estrategia de diversificación de cartera?
Ahora el péndulo —ese traidor del péndulo— ha vuelto al otro lado. BlackRock ya no quiere tanto rollo verde-diverso-inclusivo porque los clientes prefieren pragmatismo, nuclear, petróleo y “que funcione, coño”. Y los feligreses se han quedado con la cara más larga que un discurso de Sánchez en el Congreso. De repente, todos esos que llamaban “fascista” a cualquiera que cuestionara el dogma woke descubren que su dios supremo (el que mueve el dinero) les ha cambiado las reglas del juego sin avisar.
¡Qué risa, compañeros!
Así que la próxima vez que veáis a Pedro Sánchez posando con su chaleco reflectante arcoíris o defendiendo la última ocurrencia identitaria, recordad: no está defendiendo principios. Está ejecutando una orden de compra de BlackRock que ya caducó. El wokismo no murió de viejo. Lo mató el mercado. Y lo más gracioso es que los que más lloran son los que decían que el mercado era el enemigo.
Larry Fink no ha pedido perdón. Solo ha recordado que el dinero no tiene ideología… pero los tontos útiles sí. Y España, con Sánchez al frente, ha tenido una legión entera.
Que os sirva de lección, feligreses: la próxima vez que os creáis muy libres y muy rebeldes, mirad primero quién paga la factura. Porque el wokismo no fue una revolución. Fue un producto financiero con fecha de caducidad.
Y el vencimiento… ya llegó. 😂






































