Queridos lectores, ¿habéis visto el último tuit de AEMET_Madrid? Ese que dice, con toda la seriedad del mundo, «Estelas de condensación» acompañado de una foto satélite de España que parece un tablero de rayas dibujado por un niño hiperactivo con un rotulador blanco. ¡Por favor! Si eso es condensación, yo soy el rey de las nubes y mi trono está hecho de algodón de azúcar. No, en serio, ¿quién se cree esa patraña? AEMET, esa agencia meteorológica que supuestamente vela por nuestro clima, nos toma por idiotas integrales. Y lo peor es que lo hacen con una sonrisa institucional, sabiendo perfectamente que esas «estelas» no son vapor de agua inocente, sino una fumigación en toda regla. ¡Chemtrails para todos, cortesía del gobierno invisible!
Imaginad la escena en la sede de AEMET: un grupo de meteorólogos con batas blancas (o tal vez con trajes de protección química, quién sabe) sentados alrededor de una mesa, riéndose a carcajadas mientras publican el tuit. «¡Mira, ponemos ‘estelas de condensación’ y verás cómo pican los conspiranoicos!», dice uno. «¡Genial, y añadimos una foto de satélite para que parezca científico!», responde otro, derramando su café de la risa. Porque, claro, todos sabemos que los aviones no dejan rastros de condensación en patrones perfectos que cubren media península como si estuvieran rayando el cielo con tiza. No, no, eso es solo… ¿magia atmosférica? ¿El fantasma de un piloto borracho? Por favor, AEMET, actualizad vuestros chistes, que este ya está más visto que el sol en un desierto.
Y mirad la foto: España entera, desde Galicia hasta Andalucía, cruzada por líneas blancas que parecen autopistas aéreas para extraterrestres. ¿Condensación? ¡Venga ya! Si fuera condensación, se disiparía como el humo de un cigarro en una fiesta aburrida. Pero no, estas estelas se quedan ahí, expandiéndose como la deuda pública, bloqueando el sol y convirtiendo un día soleado en una sopa grisácea. ¿Casualidad? ¡Claro que no! Es fumigación pura y dura: aluminio, bario, estroncio y quién sabe qué más coctel de metales pesados para «controlar el clima». O para controlarnos a nosotros, que al final es lo mismo. AEMET lo sabe, nosotros lo sabemos, y ellos saben que lo sabemos. Es como ese juego de miradas en una cena familiar donde todos fingimos que la tarta no está quemada.
Estelas de condensación. pic.twitter.com/R3W2JxsekG
— AEMET_Madrid (@AEMET_Madrid) February 22, 2026
Pero lo mejor son las respuestas al tuit. La gente no se calla, y con razón. Hay uno que dice «De condensación de metales pesados, que se os olvida ponerlo». ¡Toma ya! Otro adjunta una foto con «No lo digo yo :)» y una imagen que probablemente demuestra la conspiración mundial. Y no olvidemos al que grita «Fumigada histórica». AEMET, ¿veis? No sois tan listos. La gente despierta os pilla. Pero vosotros seguís con vuestra narrativa oficial, como si fuéramos ovejas que balan «sí, bwana» cada vez que decís «condensación». ¡Qué sarcasmo tan refinado! Deberíais ganar un premio al mejor trolleo gubernamental.
En fin, queridos conspiradores, la próxima vez que miréis al cielo y veáis esas rayas, no os enfadéis. Reíos. Reíos fuerte, porque AEMET se está cachondeando de nosotros a lo grande. Y recordad: si llueve aluminio, no es lluvia ácida, es «precipitación condensada». ¡Gracias, AEMET, por mantenernos «informados»! Sin vosotros, el cielo sería… ¿azul? Qué concepto tan anticuado.









































