Jesús Calleja, el «intrépido» explorador que solía conquistar montañas y desiertos ahora parece conquistar solo chequeras públicas y agendas políticas. Su último post en X, donde se despide de Arabia Saudí zampándose un lechazo de Castilla y León tras su sexto Dakar (¡y con patrocinadores como la Junta, Bion3 y Santana Motors!), ha desatado una tormenta de respuestas que harían sonrojar a un camello. ¿El motivo? Cada día más pelota del gobierno de Sánchez, más obsesionado con la «agenda climática» mientras quema gasolina como si no hubiera mañana (literalmente), y, en general, más impresentable que un turista en chanclas en el Everest.
Imaginad la escena: Calleja, con su chaqueta sponsorizada hasta las cejas, posa en el desierto saudí como un influencer de la aventura low-cost (para él, claro). «Mirad cómo nos despedimos de Arabia Saudí, amigos!! Comiéndonos un lechazo espectacular de mi tierrina», dice, agradeciendo a sus mecenas públicos y privados. Parece un final feliz de película, pero las respuestas en X lo convierten en una comedia de enredos.
Mirad cómo nos despedimos de Arabia Saudí, amigos!! Comiéndonos un lechazo espectacular de mi tierrina, Castilla y León @tierradesabor, así da gusto!! Volvemos a España muy contentos pero por poco tiempo, porque no paramos! Me voy de rodaje en unos días y hay muchas cosas que… pic.twitter.com/1oENCOaBFX
— Jesús Calleja (@JesusCalleja) January 10, 2026
¡Y qué enredos! Los usuarios no han tardado en recordarle que su «tierrina» le ha costado a los castellano-leoneses la friolera de 600.000 euros. Como dice un tuitero anónimo (bueno, @1900Pepe67677): «600.000 euros nos ha costado tu viajecito. Yo hoy me he pasado esperando 6 horas a que me atendiesen en urgencias. Siempre hubo clases y clases». ¡Zas! Calleja, el rey de las dunas, pero el pueblo esperando en la cola del hospital. ¿Clases? Más bien castas: la de los aventureros subvencionados y la de los mortales que pagan impuestos.
Pero esperad, que el humor negro no para ahí. Calleja, famoso por sus sermones sobre el cambio climático (ese que predica desde helicópteros y aviones privados), se lleva el premio gordo a la hipocresía. «¿Has pagado algo desde que saliste de casa hace diez días, trepa?», pregunta @El_Pavia, mientras otro, @bilimengt, remata: «Ahora que terminaste de quemar gasolina sin tino volverás a la retahíla del cambio climático y a visitar pueblos en helicóptero… o tal vez volver al espacio pero el problema es mi coche de hace 20 años». ¡Ja! Imagina a Calleja volviendo a España en bici eléctrica para compensar las emisiones del Dakar. O mejor: predicando la Agenda 2030 con un V8 biturbo de fondo. Como apunta @misshowdareyou: «Ahora a coger la bici y proclamar el cambio climático». ¿Coherencia? Eso es para los pobres que reciclan botellas.
Y no olvidemos el toque «pelota»: Calleja, cada vez más alineado con el gobierno de Sánchez y sus políticas verdes (o eso parece, con tanto énfasis en el clima), se ha convertido en el meme vivo del «progre con privilegios». «Progre de mierda», le espeta @AnasuCM, añadiendo: «Tus antojos parecen que van subvencionados… El abanderado del cambio climático, una vez más elevando su huella de CO2 a límites que los pobres peingaos con su diésel de hace 20 años no llegarán ni en 100 vidas. ASCO». Duro, pero hilarante. ¿Es Calleja el nuevo embajador no oficial de Moncloa? Con patrocinios de una Junta (que, ironías de la vida, no es precisamente sanchista, pero el dinero público une a todos), y su agenda climática a tope, parece que sí. Otro usuario, @gadolfobecquer3, lo clava: «Pero y lo del cambio climático como ha quedado?». Suspenso, Jesús, suspenso.
El post ha acumulado más de 122 respuestas, y la mayoría son un desfile de ingenio sarcástico. Desde @cosa_ramiro pidiendo que devuelva la pasta («Vas a devolver la pasta de los castellano leoneses ahora que ya no hay promoción? Luego en verano Mañueco no tiene para bomberos») hasta @filthy3oy proponiendo: «Está bien pero si quieres seguir perdiendo el Dakar te propongo que lo hagas sin dinero público 😘». Besito incluido, para que duela menos. Y @Abradolfito, con una foto meme: «Mirad como quema combustible el gilipollas este que te da lecciones sobre el cambio climático». ¡Ouch! Hasta hay quien sueña con un descanso: «@UnCatalufu: Quédate por ahí, anda. A ver si estamos una temporadita sin verte».
En resumen, Jesús Calleja ha pasado de ser el aventurero simpático a un símbolo de lo que muchos no pueden ni ver: el famoso que vive del cuento público mientras nos da lecciones morales. ¿Impresentable? Cada día más.







































